CONTROL Y PREVENCIÓN
El Túnel Subfluvial monitorea de manera permanente el río Paraná para garantizar la seguridad de la infraestructura
El Túnel Subfluvial “Raúl Uranga – Carlos Sylvestre Begnis” mantiene un esquema de monitoreo permanente del río Paraná con el objetivo de garantizar las condiciones de seguridad de la infraestructura que conecta las ciudades de Santa Fe y Paraná.
Los controles forman parte de las tareas de prevención y mantenimiento que se desarrollan sobre una obra de características únicas, construida por debajo del lecho del río Paraná y que constituye uno de los principales corredores de comunicación entre ambas provincias. El viaducto es, además, una infraestructura estratégica para el tránsito regional, el transporte, la actividad económica y la circulación cotidiana entre Santa Fe y Entre Ríos.
Uno de los aspectos centrales de estos trabajos está relacionado con el seguimiento de las condiciones del río y de las modificaciones que pueden producirse en el lecho como consecuencia de la dinámica natural del Paraná. Las variaciones en los niveles del río, las corrientes y los procesos de erosión y sedimentación pueden modificar las características del fondo, por lo que resulta fundamental contar con información actualizada.
En este sentido, los relevamientos permiten conocer cómo se encuentra el entorno inmediato de la estructura y detectar posibles cambios que puedan requerir intervenciones preventivas.
El monitoreo adquiere especial importancia debido a las características constructivas del Túnel Subfluvial. La obra fue realizada mediante tubos de hormigón que se encuentran instalados debajo del lecho del río. En su sector de mayor profundidad, la estructura se encuentra aproximadamente 32 metros por debajo del nivel medio del Paraná.
Por eso, el control de las condiciones del río no se limita únicamente a observar la altura del agua. También implica estudiar el comportamiento del fondo, el relieve subacuático y las condiciones de las protecciones que rodean la infraestructura.
Las tareas de relevamiento permiten generar información técnica para la toma de decisiones y forman parte de una política de mantenimiento preventivo. El objetivo es anticiparse a eventuales inconvenientes y preservar una infraestructura que, desde su inauguración en 1969, se convirtió en una conexión fundamental para la región.
La importancia de estos controles también se entiende a partir del movimiento que registra diariamente el corredor. Durante 2025, más de cuatro millones de vehículos atravesaron el Túnel Subfluvial, lo que refleja el papel que cumple como vía de conexión entre Santa Fe y Entre Ríos.
A las tareas de monitoreo del río se suman otros controles destinados a preservar la seguridad de quienes utilizan el viaducto. En los últimos meses, por ejemplo, el Ente Interprovincial reforzó las verificaciones sobre vehículos de gran porte para controlar que respeten las dimensiones máximas permitidas y evitar daños sobre la infraestructura.
De esta manera, el mantenimiento del Túnel Subfluvial requiere un trabajo permanente que combina controles sobre la circulación, monitoreo de las condiciones estructurales y seguimiento de las características del río Paraná.
La prevención resulta clave en una obra que permanece operativa las 24 horas y que debe garantizar condiciones de seguridad tanto para quienes la utilizan como para la propia infraestructura.
El seguimiento del río permite, además, contar con información técnica ante escenarios de bajante o creciente. La variación de los niveles del Paraná puede generar cambios importantes en la dinámica del cauce y en las condiciones del lecho, por lo que disponer de relevamientos periódicos resulta fundamental para evaluar la evolución del entorno del túnel.
Desde el Túnel Subfluvial destacan que este tipo de controles forman parte de una estrategia integral de conservación de la obra. El objetivo final es mantener en condiciones una conexión que no solo une físicamente a Santa Fe y Paraná, sino que también sostiene buena parte del intercambio cotidiano, productivo y comercial entre ambas provincias.
El monitoreo permanente del río Paraná se suma así a las distintas acciones de mantenimiento y modernización que se vienen realizando sobre el viaducto para preservar una infraestructura que, más de cinco décadas después de su inauguración, continúa siendo un punto estratégico para la movilidad y el desarrollo de toda la región.

