CAMBIOS EN EL PODER JUDICIAL
La Corte Suprema de Santa Fe se prepara para una nueva etapa con la salida de Roberto Falistocco
La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe se encamina hacia una transformación significativa de su composición. La salida de Roberto Falistocco, prevista para noviembre de 2026, marcará el cierre de una extensa etapa dentro del máximo tribunal provincial y profundizará el proceso de renovación que ya comenzó con otras incorporaciones y retiros.
Falistocco lleva 35 años en la Corte y ocupó la presidencia del organismo en siete oportunidades. Su alejamiento se concretará una vez finalizados los trámites administrativos correspondientes a su jubilación y luego de evaluar el trabajo pendiente dentro del tribunal.
Durante su trayectoria, el magistrado atravesó distintas etapas de la Justicia santafesina, con cambios en los procedimientos y en la organización de los fueros. Entre los avances institucionales destacados durante los últimos años figuran la incorporación del expediente digital y la transición hacia sistemas de mayor oralidad y publicidad en los procesos civiles y penales.
Sin embargo, también señaló desafíos pendientes para el funcionamiento judicial. Entre ellos, la necesidad de contar con una cantidad suficiente de magistrados para atender el volumen de causas que tramitan en la provincia.
El recambio no se limitará a Falistocco. La integración del máximo tribunal ya había comenzado a modificarse con la incorporación de nuevos ministros y continuará con la llegada de Jorgelina Genghini, quien ocupará el lugar que quedará vacante tras su retiro.
A ese movimiento se suma la situación de Rafael Gutiérrez, actual presidente de la Corte, quien anunció que dejará su cargo hacia fines de 2026. Para reemplazarlo, está previsto el ingreso de Aldo Alurralde.
La renovación se desarrolla en un contexto de cambios institucionales que también alcanzan al funcionamiento del Poder Judicial. La reforma constitucional santafesina introdujo modificaciones estructurales y estableció un límite de edad para la permanencia obligatoria de los magistrados.
Con estas modificaciones, más de la mitad de los integrantes del tribunal habrán sido renovados en un período relativamente breve. El desafío será garantizar la continuidad de las tareas judiciales mientras se consolida una nueva conformación.
La salida de figuras históricas abre una etapa en la que la Corte deberá sostener su funcionamiento cotidiano, atender el crecimiento de las demandas judiciales y responder a las expectativas de una ciudadanía que reclama una Justicia accesible, eficiente y transparente.


