INSEGURIDAD
Robaron ocho aires acondicionados de un centro de salud de Santa Fe y ahora la atención quedó afectada
Un nuevo robo golpeó a una institución pública de la ciudad de Santa Fe. Esta vez, delincuentes ingresaron al Centro de Salud San Martín, ubicado en la esquina de Estrada y Alberti, y se llevaron ocho equipos de aire acondicionado.
El hecho fue descubierto por los trabajadores al comenzar la semana, cuando advirtieron que distintos equipos habían sido desmontados.
Entre los elementos sustraídos se encuentran unidades exteriores correspondientes a equipos split y dos aires acondicionados de ventana.
Los únicos aparatos que quedaron en el establecimiento fueron aquellos que contaban con estructuras metálicas de protección, lo que habría impedido que los delincuentes pudieran retirarlos.
El robo afecta la atención
Más allá del perjuicio económico, el robo generó un problema concreto para el funcionamiento del centro sanitario.
La falta de climatización afecta tanto a los trabajadores como a los pacientes que concurren diariamente al establecimiento.
Según se informó, algunos empleados debieron recurrir incluso a elementos propios para intentar afrontar las altas temperaturas y mantener las condiciones de trabajo.
Por las características del robo, se estima que quienes ingresaron al lugar tuvieron que permanecer durante un tiempo suficiente para desmontar los equipos y retirar sus componentes.
Preocupación por otros robos
El episodio no aparece como un hecho aislado.
En los últimos días también se registraron robos en otras instituciones públicas de la zona. Entre ellos, la sustracción de placas de la Escuela San Martín.
Además, semanas atrás, otro centro de salud ubicado en barrio Pompeya había sufrido un robo similar, con la sustracción de equipos de aire acondicionado.
La reiteración de estos hechos vuelve a poner en discusión la seguridad de edificios públicos que necesitan contar con sus instalaciones en condiciones para garantizar la atención.
Mientras se espera una solución para reponer los equipos, trabajadores y pacientes deben continuar desarrollando sus actividades con una infraestructura de climatización reducida.


