TRANSPORTE
Crisis en los colectivos de Santa Fe: las empresas dicen que no pueden pagar el aumento reclamado por UTA
La situación del transporte público de pasajeros en Santa Fe continúa generando tensión entre empresarios y trabajadores. Mientras la UTA reclama el cumplimiento de los acuerdos salariales, las empresas aseguran que no cuentan con los recursos necesarios para afrontar los pagos retroactivos.
El conflicto se desarrolla luego de varios días de asambleas y demoras en el servicio de colectivos urbanos e interurbanos.
Desde la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), su presidente Gerardo Ingaramo sostuvo que las empresas están dispuestas a actualizar la escala salarial hacia adelante, pero planteó que resulta imposible afrontar las sumas adeudadas correspondientes a julio y agosto.
Una deuda de $400 millones
Según explicó el sector empresario, el monto retroactivo alcanza aproximadamente los $500.000 por trabajador.
En el caso de la ciudad de Santa Fe, las empresas estiman que el pasivo acumulado ronda los $400 millones.
El principal problema, según los empresarios, está vinculado con la diferencia entre el esquema de subsidios que reciben los sistemas de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires y los servicios del interior del país.
El pedido a Provincia y Municipalidad
Ante la falta de subsidios nacionales para el transporte del interior, FATAP reclamó una mayor asistencia de los gobiernos provincial y municipal.
Uno de los planteos consiste en incrementar temporalmente el fondo de asistencia municipal.
También solicitaron que la Provincia equipare el esquema de compensación del Boleto Educativo con el que recibe Rosario.
La intención de los empresarios es evitar que la falta de recursos termine trasladándose directamente al precio que pagan los pasajeros.
Una nueva suba del boleto, en discusión
El sector empresario advirtió que, si no aparecen mayores aportes estatales, una de las alternativas para sostener el sistema sería avanzar con un nuevo incremento del boleto.
Sin embargo, desde FATAP reconocieron que una suba tendría un impacto directo sobre los usuarios y podría provocar una nueva caída en la cantidad de pasajeros.
Mientras tanto, los choferes mantienen el estado de alerta y las partes aguardan una audiencia prevista para el próximo miércoles, que podría resultar clave para destrabar el conflicto.


